Comportamiento de gatos en verano

¿Cuan real es que los gatos son propensos a sufrir golpes de calor?

Gato con calor

Es frecuente escuchar que hay que prestar especial atención a las olas de calor, ya que los gatos sufren mucho las altas temperaturas. Pero, ¿es tan real esta afirmación?. Nos vamos a proponer desmitificar esta premisa.

En primer lugar, pare refutar esta teoría es entender el origen del ADN de nuestros bellos hijos. Todos nuestros gatos domésticos descienden del gato salvaje africano o “Felis silvestris lybica“, una subespecie salvaje que se encuentra en el norte de África y Oriente Medio. Estamos hablando de una zona de nuestro planeta sumamente caliente, donde azotan altas temperaturas gran parte del año. En otras palabras, es una especie preparada para el calor.

Ahora bien, en la práctica diaria con ellos, rara vez encontraremos un gatito con calor. Es bastante habitual ver, en días de mucho calor, a nuestros  gatos dormir una plácida siesta bajo el rayo del sol. Claro mensaje que el calor les sienta bien. 

Otro ejemplo es su compartamiento en invierno donde a las claras se evidencia que sufren más el frío: reposan al lado de las estufas, se meten dentro de la camas debajo de 3 frazadas y se nos aferran a nuestros cuerpos en busca de calor. 

El calor no los amedrenta. No lo sufren, como si en cambio un perro. Pero claro, como todas las personas no son iguales, tampoco lo son todos los gatos. 

 Comportamiento

Días de mucho calor es habitual verlos bajar su nivel de actividad. No corren tanto, no juegan en demasía. Duermen más. Los vemos estirados en el piso, haciéndose bien largos, en busca del mayor contacto con el suelo frío. No sufren el calor, pero si lo sienten. Y cómo es un animal muy inteligente controla y administra sus energías.

Mientras su comportamiento sea como el antes descrito, no hay que alarmarse. Solo prestemos atención a que no “jadeen” ni a verlo con la boca abierta. Un gato, a diferencia del perro, jamás respira por la boca. Si lo está haciendo, algo esta mal. Puede estar sufriendo un golpe de calor. 

Nunca está de más la consulta con un veterinario, pero además, estos consejos podes tomar si notas que tu gato sufre el calor:

  • Refrigerar el ambiente mediante ventilador o aire acondicionado. Si no vas a estar, es bueno que se lo dejes encendido.
  • Poner un trapo de piso húmedo en el piso, y mostrarle a tu gato que se puede acostar allí, así se refresca.
  • Refrescar el agua que beben, mezclando el agua de la canilla con agua fía de la heladera. El agua de su plato, los días de calor, esta tibia.

Posiblemente no necesites de estos consejos, ya que tu gato no sufre el calor, como la mayoría de ellos. Pero como los amamos, siempre estamos mirándolos, para tratar de buscar su bienestar.