Salta

Iruya

Iruya es uno de esos pueblos mágicos que encontramos en el noreste argentino. Enclavado en la mitad de los cerros, enamora a cada nuevo turista que se anima a ir a visitarlo. 

0 m
Altura sobre el nivel del mar
Camino
3/5
Paisajes
4/5
Dificultad
65%
Salta - Iruya

Ubicación

Si bien se encuentra en la provincia de Salta, se accede a través de la provincia de Jujuy. Es por ellos que muchos visitantes confunden en la provincia que se encuentran cuando están en este pueblo. No pretendemos generar un debate de limites ni priorizar una provincia sobre otra. El noreste argentino es un todo que supera ampliamente la suma de sus partes.  Para nosotros que tanto amamos esta parte del país no existen las fronteras.

Cómo llegar. Estado del camino

Para llegar tenemos que tomar la ruta 9 y unos pocos kilómetros al norte de Humahuaca nace la ruta provincial Nro. 13 que nos conduce hasta Iruya (hay un cartel debidamente colocado que nos indica la entrada). Toda la RP13 es de ripio. 

El principio suele tener mucho serrucho, pero mientras vamos subiendo el ripio se pone mejor. No es un camino complicado, si bien hay sectores que son muy angostos donde puede pasar un auto a la vez. Siempre es bueno recordar que si nos topamos con un auto en estos puntos angostos, siempre tiene prioridad el que circula en ascenso.

La época ideal para ir a este maravilloso pueblo es la media estación o bien el invierno. Para llegar a Iruya hay que cruzar el río Iruya que en verano a raíz de las intensas lluvias puede estar con mucho caudal y es inviable.

Transporte público o auto propio

Una discusión muy presente en foros es en qué vehículo ir para visitar Iruya. Con frecuencia se leen consejos que sugieren dejar el auto en un estacionamiento en Humahuaca y tomar un colectivo hacia Iruya.

Si bien se puede llegar en cualquier tipo de vehículo, nuestra recomendación es ir en autos crossover, suv, o camioneta. El motivos es que la ruta presenta varios desniveles y los autos bajos demorarán más para transitarlo y pueden sufrir golpes en el chasis. 

La decisión finalmente será muy personal. Transporte publico o auto propio cada uno tiene sus pro y sus contras. En el caso de los colectivos, si bien hay una buena frecuencia, hay que estar muy atento al primer servicio y al último. El colectivo no hace paradas y el camino realmente es hermoso. Merece 2 o 3 paradas fijas para tomar fotografías.

También es importante tener en cuenta que Iruya no tiene muchos lugares para estacionar el auto. Pero si dispone de lugares para aparcarlo (un lugar, por ejemplo, es su parte más alta, casi la entrada del Hotel Iruya). Una vez establecido en el alojamiento elegido, el auto no se utilizará más. Así que lo ideal es dejarlo con parasoles (el sol pega muy fuerte todo el año) y unas piedras en las ruedas (por si fallase el freno de mano).

El pueblo

El pueblo de Iruya esta enclavado en la mitad de los cerros. Todas sus calles son en ascenso pronunciado y sumamente angostas. No es recomendable para personas con movilidad reducida dado que el auto es casi imposible de usar en el interior del poblado. También tener en cuenta que las calles son adoquinadas y un coche de bebe tendrá alguna dificultas en desplazarse.

Tranquilidad

Caminar sus calles, pasar el rato en una plaza, convivir con sus habitantes o mirar simplemente el ocaso de un día entre los maravillosos cerros que esconden a Iruya son unas de las tantas actividades para realizar aquí. Tiene ese “no se qué” que a los que amamos el noroeste argentino nos encanta encontrar. Llegada la noche es imperdible ir al mirador en su parte más alta. Observar un cielo plagado de estrellas y si estás con suerte, contemplar una hermosa luna llena que ilumina todos los confines. 

Poblado ideal para descansar, escuchar el hermoso silencio de la naturaleza, recargar energías (¡y de las buenas!) y no dejar de sonreír durante días. 

Como se luce en la foto, los amaneceres y atardeceres aquí son sorprendentes. Imagínense ahora: abrir los ojos y desde la cama mirar por la ventana y observar como el sol se va descubriendo entre los cerros y nos invade con toda su luminosidad y calor.  

Muchas opciones

Y no todo es naturaleza. Para los amantes del confort, Iruya dispone de una buena variedad gastronómica y hotelera.  Para todos los gustos y todos los bolsillos.  También, y es una tendencia que va en marcado ascenso, se están multiplicando los almacenes y kioscos que venden todo tipo de productos. Es muy sencillo encontrar lugares para comprar fiambre, comida, lácteos, golosinas, etc. Incluso dispone de farmacias donde podes comprar un olvido muy frecuente: protector solar (en Iruya es necesario todo el año y en lo posible factor 30 como mínimo)

Actividades para hace hay varias, pero sin lugar a dudas, la mejor para realizar aquí es caminar hacia el pueblo vecino de San Isidro. Son 2 horas de caminata siguiendo el cauce del río Iruya. 

Conclusión

Para concluir el pueblo de Iruya es un impostergable en cualquier viaje que planeemos al noreste argentino. Es simple para ir en transporte público y no representa un gran dolor de cabeza para ir en cualquier tipo de vehículo particular. Se puede ir a un hostel, con precios realmente accesibles o se puede ir a hoteles con todo el confort. Los alojamientos, en su mayoría, disponen de cocina por lo que también se puede elegir entre cocinarse o ir a comer a la carta en numerosos restaurantes que existen, donde ofrecen desde comida regional hasta cocina internacional. 

Iruya es de esos lugares que nos invitan a despojarnos de todo lo que traemos en nuestras valijas y donde sólo deseamos tener una conexión a Internet para mostrarles a nuestros seres queridos el maravilloso lugar del que nunca más querremos volver. 

Por todo ello, Iruya es de esos lugares a los que, sin lugar a dudas, se vuelve una y otra vez. 

Tips: