La Rioja

Laguna Brava

Difícil empezar a describir algo tan majestuoso como resulta ser Laguna Brava. No hay nada en esta experiencia que esté mal. Cuando decimos nada, es NADA. Esta reserva natural de la provincia de La Rioja merece la visita de todos los argentinos y de todos los habitantes del mundo. 

0 m
Altura sobre el nivel del mar
Camino
3.5/5
Paisajes
5/5
Dificultad
45%
La Rioja - Laguna Brava
La Rioja - Ruta 76 - Camino a Laguna Brava

Organiza tu excursión

En primer lugar es importante saber que el pueblo de Vinchina es el que más próximo a Laguna Brava se encuentra y en el que recomendamos alojarte. 

Ahora si comenzaremos a explicarte cómo conocer esta formidable creación de la naturaleza. Si bien no hay ningún impedimento para que lo realices sólo en tu vehículo, el gobierno riojano en una sabia decisión aconseja la contratación de guías locales. 

Muchas empresas se dedican a esto, pero desde Turismo NOA recomendamos hacerlo con Cooperativa Laguna Brava ya que manejan los mejores precios y son guías locales de la ciudad vecina de Vinchina (clic aquí para ver apartado acerca de este hermoso pueblo). Las excursiones que ellos ofrecen se adaptan a todo los bolsillos y a todas las necesidades. La más usual es conducir en tu propio vehículo en caravana guiados por una guía de la empresa. Cualquiera de las excursiones que elijas tienen una duración aproximada de 8 horas. 

Comienzo

El tour arranca a las 9 de la mañana en las oficinas de la Cooperativa. Todos los autos, que luego van a ir en caravana, se reúnen en este sitio, donde se ultiman detalles y se explica cómo se va a desarrollar todo la jornada. Los guías van equipados con comunicación radial y con oxigeno por si algún turista se apunara.

De acuerdo a la época del año pueden reunir por día de 2 a 20 autos. La temporada alta transcurre en vacaciones de verano y vacaciones de invierno. Una vez más volvemos a llegar a la misma conclusión de siempre: la mejor época para visitarla es la media estación. Pero Laguna Brava merece una doble visita: una en verano y otra en invierno, pero de eso nos ocuparemos luego. (ir ahora)

Ahora si: Primera y comenzar a contemplar

No habrá que realizar muchos kilómetros para comenzar a ser acechado por paraísos naturales. Ni bien salimos del pueblo de Vinchina se asoma la quebrada de la Troya que es realmente magnífica. El mejor preludio para una excursión a Laguna Brava. Transitaremos unos kilómetros en zig zag, costeando el río que poco a poco va quedando cada vez más abajo. No se preocupen, se harán algunas paradas para sacar buenas fotos en lugares seguros.

Alto Jaguel

Una vez que atravesamos toda la quebrada, continuando siempre por la ruta 76, llegaremos al pueblo de Alto Jaguel. El paso del tiempo, que no solo nos afecta a nosotros, los mortales, también hace de las suyas en algunos poblados. Este pueblo perdió a toda su población joven, migrando hacia otras ciudades más desarrolladas quedando un tanto abandonada. De todos modos, es muy pintoresco pasear por sus calles y ver las casas de barro o adobe dándole un toque singular. Si realizaste la excursión con Cooperativa Brava, harán una parada en la casa de una vecina, quien nos proveerá de baño y nos ofrecerá agua caliente para los mates, y unas tortas fritas sabrosísimas.

Con ustedes, la Cordillera de los Andes

Abandonado el pueblo, la ruta nos mostrará una recta bastante extensa. Momento ideal para tomar los mates comiendo las torta fritas que seguramente has comprado. Como bien dije, es una recta, y aunque no lo noten, es en ascenso. Ya la altura comienza a jugar su partida. Es probable que notes que el motor del auto no tiene reacción, o por lo menos que le cuesta llegar a 120 km/h (velocidad sugerida para este tramo). No te preocupes. Es totalmente normal. Lo positivo del asunto, es que cuando vuelvas, vas a sentir en este mismo trayecto que tenes una Ferrari.

Finalizada la recta nos comenzaremos a adentrar en la Cordillera de los Andes, lugar donde se enclava la inefable Laguna Brava. Todo este trayecto de la cordillera es realmente muy difícil de explicar con palabras. Es tanta su grandeza, su belleza que resultará imposible retratar en un video o en una foto lo que tus ojos van a contemplar. Una metamorfosis de colores, de formas, de vegetación y por cierto de variada fauna se descubrirán entre cada zig zag que hagas trepando por las montañas.

Será imposible que saques foto a todo… de todos modos lo intentarás y para ello se harán 2 o 3 paradas antes de llegar a Laguna Brava. Tengan en cuenta la orientación del sol, ya que todos los colores que se ven a la ida, serán diferentes a la vuelta pues, como todos sabemos, las horas pasaron y el sol cambió de posición (bueno técnicamente lo que cambió de posición es la tierra, pero no vamos a entrar en esa discusión, ¿o si?).

Laguna Brava

Por fin, después de tanta curva y contracurva llegamos a una recta donde, a las claras y al fin del camino, se ve la estoica Laguna Brava.

Todos los autos estacionarán en un sector delimitado y a partir de allí se la recorrerá caminando. De acuerdo a la estación del año en la que vayas, el escenario que encontrarás será diferente. Podrás ver una laguna completamente congelada o podrás ver cientos de flamencos disfrutar de las cristalinas aguas que la laguna les brinda.

Es posible que el constante viento te acobarde y te den ganas de sentarte en la comodidad de tu auto. No está mal. A mi me ocurrió lo mismo. Pero era tan perfecto todo que decidí quedarme un rato más. El viento puede acechar más o menos, así que la suerte decidirá que tan fuerte soplará el día que vayas a visitar Laguna Brava. Así que no está de más llevar bastante abrigo. Recordá que la altura no perdona, aunque la estés visitando en pleno verano. 

Una vez terminado el show de las tomas fotográficas más exóticas (creeme, tanto aquí como en Salinas Grandes encontrarás a muchas personas hacer cosas muy locas frente a una cámara) el recorrido pasará a su fase final antes de emprender el regreso. Bordeando la Laguna Brava, se comenzará a atisbar los restos de un avión caído en el año 1964. Fundamentalmente lo que mejor se verá, dada su cercanía con el camino, será una de sus alas. No tiene desperdicio, y es un condimento más de esta gran aventura que lentamente va llegando a su fin.

Retorno

A partir de aquí recorreremos el mismo camino que hicimos, pero lógicamente ahora será en descenso. Se recomienda siempre hacer estos descensos en cambio (una segunda o tercera está bien), así no calentamos en exceso el sistema de frenos. Pero que estemos repitiendo el camino, no significa que ya podemos guardar la cámara de fotos. Todos los atractivos naturales de los que nos enamoramos mientras subiamos, ahora los vemos con otro tinte (en la jerga de hoy, sería como verlo con otro filtro). Como ha cambiado la orientación sol, han cambiado las luces y las sombras, y los cerros parecerán otros, acaso como si estuviéramos yendo por un camino diferente.

¿Verano o Invierno?

Con Laguna Brava nos encontramos en un dilema existencial a la hora de recomendar una estación para visitarla. El motivo es porque no existe una respuesta correcta ni certera. O mejor dicho, si existe una respuesta: Laguna Brava merece ser visitada dos veces como mínimo: una verano, otra en invierno. Se complementan una y otra. Por ejemplo, es como manejar un auto y ser el acompañante. Será la misma actividad, pero se sentirán bien diferentes. Lo mismo ocurre con Laguna Brava.

Verano

Como es obvio, las temperaturas serán menos extremas. No habrá presencia de hielo en ninguna parte de la laguna ni del recorrido. Las lluvias en esta zona no son abundantes (como si ocurre en esta época en otras provincias del Noreste Argentino) y finalmente tendremos una laguna rebosante de agua cristalina con el tapiz de unos cuantos centenares de flamencos jugando a ser los protagonistas de esta película.

Invierno

Las temperaturas de la noche y del amanecer suelen ser de algunos grados bajo cero. Durante el día el siempre presente sol, nos dejará por momentos estar de remera. Durante el camino, mientras atravesamos la Cordillera de los Andes veremos hielo a la orilla de la ruta y finalmente la laguna estará casi en su totalidad congelada. Podrás caminar por encima de ella sin ningún tipo de problema. Cuando comienza a arribar la primavera este hielo comienza a pasar a estado líquido y tendremos una laguna de agua y de hielos para terminar siendo solo agua con el arribo del verano.

Vinchina

Para terminar de concluir que la experiencia Laguna Brava es perfecta, no hay que dejar de mencionar este bello pueblo. Diganme si no les ha pasado algunas veces que tenemos una gran atracción natural pero la ciudad más cercana donde realizaremos base es particularmente fea. En Laguna Brava esto no sucede. Vinchina es un pueblo pequeño, pero con todo lo necesario para hospedarnos 2 o 3 días. El poblado se desarrolla a lo largo de la ruta 76, teniendo todos sus negocios y hoteles sobre la misma ruta. Tiene una plaza central muy linda con las generosa sombre de los varios árboles que lucen sus copas durante todo el año.

¿Dónde dormir?

Hay por lo menos 3 hoteles donde en general siempre encontraremos plazas disponibles. Nuestra recomendación es hospedarse en el Hotel Yoma si tu objetivo es descansar y ahorrar dinero. El hotel con el mejor confort es Portal de La laguna, lógicamente un poco más caro que el anterior nombrado. Sea cual fuese tu elección todos los hoteles incluyen desayuno, disponen de agua caliente y ambiente climatizado.

¿Dónde comer?

No vamos a encontrar en Vinchina una variedad de restaurantes extensa, pero creo que tampoco es lo que vamos a ir a buscar a este pueblo, ¿no?. Desde Turismo Noa recomendamos cenar en lo que consideramos el mejor restaurante de la zona: El Volcancito: precios sumamente económicos, porciones grandes y la atención impecable de sus dueños. ¿No les pasa que cuando encuentran una ciudad dónde se come y se duerme bien, es como encontrar una porción de la felicidad? Pues a mi me pasa a diario.

Pero también tenemos una decena de kioscos, almacenes y hasta mini supermercados para comprar todo tipo de provisiones. Quizás el día que vuelvas de Laguna Brava, estás un poco cansado de manejar y tomás la sabia decisión de comprar un poco de fiambre y pan, y armar unos ricos sandwiches. Todo esto es posible en Vinchina. 

Tips: